Despertar.
Ni el Sol naciente, o el amanecer resplandeciente
con su cálida oleada de vida y color
puede compararse a ese amor,
amor puro, bello y sincero
que recorre mi cuerpo entero.
Que día a día me hace viajar
por hermosos laberintos de fantasía,
fundiéndose lenta y armoniosamente,
con cada momento en el que tú estás presente.
Llevándome por instantes al paraíso,
ese lugar hermoso,
que pisé por primera vez
cuando vi tu rostro:
perfecta obra de arte, siempre sonriente,
vivo y candente,
que desvela mi yo latente,
ése,
que en donde quiera que se encuentre,
se muere por decirte lo que siente.
Ya le tengo rencor, a esa chica.
ResponderEliminarLos "títulos" son esos de la musa esporádica. La mayoría de los títulos que he puesto en mi vida arbitrariamente, han sido de una locura y espontaneidad increíble. Pero siempre he tenido una relación de amor-odio con ellos.
Dios, hace tanto que no sé de ti.
Probablemente, por los datos que veo, el mismo día que tú publicaste esto andaba yo pisando tus suelos. (Creo).
Le extraño, muchacho. A usted, que se hace llamar 'un simple chico', le extraña 'esta simple chica'.
¡Cielos! antes que nada disculpa la tardanza, no suelo abrir mucho mi blog , y por otra parte gracias por comentar :)
EliminarMe parece raro que tengas esa relación con los títulos que pones, a mí siempre me da la sensación de que los pones por una muy buena y específica razón, de que estás totalmente segura y sólo los amas, pero en fin.
Por cierto, si creías estar pisando mis suelos cuando estabas en Veracruz creo que pues te falló un poco jeje, sólo unos cuantos cientos de km jaja.
¿Sabes? sería interesante que algún día nuestros caminos se cruzaran.
¡Te veo en otra entrada mi estimada chica!